Determinados factores genéticos
provocan que, en ciertas familias, un 50% de los
integrantes de cada generación padezcan la enfermedad de
Alzheimer antes de los 65 años
Enfermedad de Alzheimer: últimos avances en prevención
Fuente: consejos-e
25/08/2009
Más del 5% de la población de la Unión Europea mayor de
70 años sufre Alzheimer, lo que representa ya más de
seis millones de enfermos en los países comunitarios. En
este sentido, la prevención y lucha contra la patología
y contra las enfermedades degenerativas constituye una
de las grandes preocupaciones de los sistemas
sanitarios. Con el objetivo de acercar los últimos
avances realizados en la prevención de esta enfermedad,
la doctora Marta Ochoa Mulas, jefa de Neurología del
Hospital Universitario Madrid Montepríncipe, participó
en la charla “¿Se puede prevenir el Alzheimer”?,
organizada recientemente por la Fundación Mutua
Madrileña.
Ante la pregunta planteada, la doctora Ochoa fue tajante
al afirmar que “no” se puede prevenir la enfermedad de
Alzheimer, dado que “no hay diagnóstico etiológico de la
patología; es decir, que no se conoce la causa que la
provoca y que la mayoría de los factores de riesgo, o al
menos los más importantes, no son modificables”.
De esta forma, algunos de los factores que inciden con
mayor frecuencia en el desarrollo de la enfermedad son
“la edad, ya que a mayor edad es más prevalente; el sexo
-la enfermedad es algo más frecuente en mujeres-;
antecedentes familiares de Alzheimer; síndrome de Down;
edad materna mayor de 40 años en el momento del
nacimiento; o la presencia del alelo alipoproteína 4; y
ninguno de ellos es modificable”, afirmó la doctora
Ochoa en su conferencia sobre prevención y tratamiento
de esta patología.
Sin embargo, también pueden darse otros factores que son
clasificados como modificables, ya que se pueden tratar
y pueden influir, como son la hipertensión arterial, el
hipotiroidismo, los traumatismos craneoencefálicos
previos, el bajo nivel educativo y la depresión.
Para contrarrestar el efecto que causan algunos de estos
factores en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer,
se recomienda “el control de los factores de riesgo
vascular, fundamentalmente de la hipertensión arterial,
ya que disminuye el riesgo de demencia vascular y mejora
la evolución del Alzheimer; seguir una dieta
mediterránea, baja en grasas y ácido linoleico y rica en
antioxidantes; prevenir y tratar la depresión y
problemas tiroideos; prevenir traumatismos
craneoencefálicos; mejorar el nivel intelectual; llevar
a cabo ejercicios como la lectura o la costura y
mantener una vida social activa”, señaló la
especialista.
Asimismo, el manejo de otras enfermedades asociadas es
básico en la evolución de estos pacientes. Y es que, “en
fases avanzadas aparecen trastornos del comportamiento y
del sueño, crisis epilépticas, problemas nutricionales y
problemas mecánicos por falta de movilidad”, indicó la
doctora Ochoa. Por ello, el correcto tratamiento de las
enfermedades sistémicas asociadas puede mejorar el
estado cognitivo de la demencia.
Influencia de la alipoproteína E
En los últimos años se han producido grandes avances en
el conocimiento de la Genética, que ayuda a conocer
mejor la enfermedad y el mecanismo que la provoca. “Hay
varios genes implicados en la enfermedad de Alzheimer,
fundamentalmente en las formas familiares de inicio
precoz y herencia autonómica dominante franca,
provocando que un 50% de los integrantes de cada
generación la padezcan antes de los 65 años”, afirmó la
doctora Ochoa.
En este sentido, en la enfermedad de Alzheimer
esporádica está implicada la alipoproteína, que es una
proteína que desempeña la labor de recuperación y
regulación de varias funciones celulares de las
neuronas. Un 77% de la población sana posee el subtipo
3, y sólo en un 15% se encuentra el subtipo 4, que es
mucho más frecuente en sujetos con la enfermedad de
Alzheimer. Sin embargo, sólo la mitad de los que poseen
este último subtipo padecerán la patología, por lo que
su presencia únicamente puede considerarse un factor de
riesgo.
Diagnóstico y tratamientos
Según explicó la jefa de Neurología del Hospital
Universitario Madrid Montepríncipe, aunque no existe un
diagnóstico en fase preclínica, sí “podemos hacer un
diagnóstico temprano, en el momento en que ya existe la
enfermedad, y emplear fármacos que, aunque no son de
gran eficacia, sí son útiles, sobre todo en la fase
inicial de la enfermedad”.
La rehabilitación cognitiva en fases precoces puede
mejorar la funcionalidad y, sobre todo, ayudar a
mantener una fase de independencia más prolongada. “La
rehabilitación neuropsicológica y la terapia ocupacional
han demostrado ser medidas básicas en el manejo de la
enfermedad, ya que permiten, por una parte, mejorar las
capacidades cognitivas de los afectados y, por otra,
compensar los déficits, de forma que puedan seguir
realizando las actividades básicas de la vida diaria lo
más autónomamente posible”, indicó la especialista.
En este sentido, los tratamientos en centros de día “son
muy beneficiosos, debido a que mantienen a los pacientes
activos durante su estancia en los mismos, obligándoles
a establecer relaciones sociales que les benefician
mucho”, concluyó la doctora Ochoa.
Grupo HM
El Grupo Hospital de Madrid está formado por diversas
empresas que gestionan diferentes hospitales
médico-quirúrgicos privados, de gran cualificación
técnica y humana. Dirigido por médicos y con el objetivo
de ofrecer una medicina de calidad, los diferentes
centros del Grupo HM se han dotado con una tecnología de
vanguardia y con el personal mejor cualificado y más
humano.
Todos los hospitales del Grupo HM funcionan de forma
integrada. Para ello, existe una estructura corporativa
con servicios centralizados, así como diferentes
herramientas informáticas de gestión integral. Esto
permite una actuación complementaria y sinérgica de
estructuras, servicios y equipamientos, con el máximo
aprovechamiento de los recursos tecnológicos y humanos.