El café es la bebida aromática
que más se consume en el mundo,
y sus efectos dañinos o benignos
al organismo han sido
controversiales desde la
antigüedad.
Para enfocarnos a
los estudios más recientes de
las propiedades del café,
Esmas Mujer
entrevistó a María Estela
Pineda, Directora de la revista
‘La taza perfecta’, la cual hace
investigaciones dirigidas a los
consumidores de café.
Según los científicos no hay
ningún motivo para abandonar el
café, pues por el contrario,
tiene más beneficios que efectos
nocivos. El café está
recomendado si eres una persona
sana. Si tienes algún
padecimiento es preferible
consultar al médico.
¿Normal
o descafeínado?
La cafeína es una sustancia
que influye sobre el sistema
nervioso, aumentando la
capacidad mental y la
percepción. Puede causar
insomnio y palpitaciones si se
consume de forma exagerada, pero
no es posible que llegue a ser
adictiva para el organismo, pues
no tiene el mismo efecto que las
drogas.
El café descafeinado es
sometido a un proceso extra para
ser despojado de una gran
cantidad de cafeína. No se le
puede extraer por completo esta
sustancia, pero sí entre un 85 y
95%. Sin embargo ya no tendrá
tantos beneficios para la salud
como el café normal.
Sus
beneficios
Te llena de energía.
Los investigadores han
encontrado que la cafeína
estimula al sistema nervioso,
facilitando la coordinación,
mejorando tu estado de ánimo y
tu motivación. También
incrementa la energía, la
resistencia y la rapidez, y
disminuye el cansancio.
Ayuda a estar alerta
y concentrarte.
Estudios recientes han
demostrado que incrementa la
capacidad de estar en un máximo
estado de alerta y
concentración. Al aumentar la
actividad mental posiblemente te
quite el sueño, aunque a muchas
personas les provoca somnolencia
y sueños muy reales.
Reduce el dolor de
cabeza. Tomar una taza
de café puede disminuir o
eliminar el dolor de cabeza,
pues éste se debe a la tensión
de los vasos sanguíneos del
cerebro y el café puede
dilatarlos, reduciendo la
intensidad del dolor. También
favorece el efecto analgésico de
la aspirina.
Evita coágulos
sanguíneos.
Próximamente se usarán fórmulas
de cafeína en la elaboración de
medicamentos para evitar
coágulos sanguíneos que causan
ataques cardíacos y embolias
cerebrales. Múltiples estudios
han demostrado que el café no
sube la presión arterial, ni
afecta el ritmo cardíaco, ni
provoca ataques cardíacos.
Reduce el riesgo de
sufrir Parkinson. Un
estudio reciente ha señalado al
café como una sustancia
protectora que puede reducir el
riesgo de padecer el mal de
Parkinson: si no tomas café
tienes de 2 a 3 veces más
probabilidades de desarrollar la
enfermedad que quienes sí lo
toman.
Mejora el asma y las
alergias. La cafeína
dilata los bronquios,
combatiendo las crisis de asma y
otras alergias. Incluso en la
actualidad la cafeína es una de
las principales sustancias de
muchos medicamentos para
problemas respiratorios.
Previene la formación
de cálculos. Varios
estudios han comprobado que
tomar una taza diaria de café
ayuda a prevenir la formación de
cálculos renales y biliares. El
café tiene un efecto diurético y
mediante el incremento de la
eliminación de orina se desechan
minerales que podrían
acumularse.
No aumenta el riesgo
de osteoporosis.
Investigaciones recientes han
determinado que consumir café en
dosis moderadas no incrementa el
riesgo de sufrir osteoporosis.
Si consumes la cantidad
necesaria de calcio en tu
alimentación, la cafeína no
modificará el calcio en tus
huesos.
No provoca úlcera.
Las úlceras son
causadas por la bacteria
helicobacter pylori, mas no por
tomar café. El exceso de café
(más de cuatro tazas diarias)
aumenta la producción de jugos
gástricos y puede agravar
cualquier lesión estomacal. Por
lo tanto, al igual que otros
alimentos irritantes, no se
recomienda si padeces de
problemas gastrointestinales.
Disminuye el riesgo
de desarrollar cáncer.
Hay estudios científicos que
reportan que el café no tiene
relación con el riesgo de
contraer cáncer. Por el
contrario, consumir más de dos
tazas diarias de café previene
varios tipos de cáncer como el
de colon o de vejiga, pues el
café contiene 300 sustancias
benéficas y antioxidantes.
Incluso el café podría ser base
para nuevos medicamentos para
combatir el cáncer.
No afecta al
embarazo. En la
actualidad se ha demostrado que
el consumo diario de 2 tazas de
café no afecta la reproducción
ni genera ninguna consecuencia
negativa en una mujer
embarazada.
No afecta su consumo
en la infancia. La
cafeína no produce efectos
negativos en las cantidades que
puede consumir un niño. Hay
estudios que demuestran que la
cafeína no es tóxica en los
niños normales. Sólo en los
niños hiperactivos debe ser
restringida, pues es un
estimulante.
Previene las caries.
Ayuda a prevenir la
caries, pues evita el
crecimiento de bacterias en la
boca, siempre y cuando se tome
sin azúcar ni leche.
Disminuye la
depresión. La depresión
es una enfermedad y como tal se
debe tratar bajo la supervisión
médica de un especialista. Sin
embargo, estudios publicados por
centros de investigación con
reconocimiento mundial,
descubrieron que el consumo
moderado de café (cuatro tazas
diarias) ayuda a sobrellevarla,
pues es un estimulante natural
que brinda energía.
Reduce el riesgo de
desarrollar diabetes.
Según recientes investigaciones,
beber entre tres y cuatro tazas
de café al día puede reducir
hasta en un 30% el riesgo de
desarrollar diabetes, ya que sus
componentes disminuyen la
concentración del azúcar en la
sangre.
Recomendaciones
El consumo excesivo de
cafeína puede provocar un
aumento en el ritmo cardíaco,
palpitaciones, tensión arterial,
irritabilidad, insomnio,
ansiedad, intranquilidad,
temblores, acidez estomacal,
diuresis, náuseas o vómitos.
Tú misma debes conocer, en
base a tu propia experiencia y a
la reacción de tu organismo, tu
límite en cuanto a la cantidad
de café que consumas. ‘Hay
personas que pueden tomar 5 ó 6
tazas de café mientras tú sólo
puedes beber sólo una’, explicó
María Estela Pineda.
Una sana alimentación no
necesita incluir cafeína, pero
hacerlo de forma moderada no
producirá ningún riesgo para tu
salud. Si tienes una buena
salud, puedes beber una cantidad
moderada de tres o cuatro tazas
(de 235 ml) diarias de café.
Pero no lo tomes después de las
6 de la tarde si quieres dormir
bien en la noche.
Si deseas dejar de tomar
café, te recomendamos reducir
gradualmente su consumo, pues
dejar la cafeína de forma
repentina te puede producir
dolores de cabeza, somnolencia,
ansiedad o irritabilidad.