El estrés tiene graves
consecuencias cardiovasculares
20/02/2009
El ritmo de vida acelerado, las inquietudes y los
problemas en el ámbito laboral, entre otros, se han
establecido como algunos de los factores desencadenantes
de estrés, que ha pasado a convertirse en uno de los
grandes males de la sociedad actual. Y, aunque el estrés
afecte en varios aspectos a la salud de las personas que
lo padecen, repercute de manera significativa en la
salud cardiovascular, tal y como afirman desde la
Sociedad Española de Cardiología-Fundación Española del
Corazón.
El estrés aumenta la secreción de catecolaminas, entre
las que destacan la adrenalina y la noradrenalina que
provocan un incremento de la tensión arterial,
importante factor de riesgo cardiovascular. Asimismo, el
estrés puede aumentar la frecuencia cardíaca y producir
alteraciones metabólicas, que tienen como consecuencia
un aumento de los niveles en sangre de azúcares y
grasas.
“El incremento de la tensión arterial, de la frecuencia
cardíaca y las alteraciones metabólicas favorecen el
desarrollo de la aterosclerosis, lo que puede
desencadenar complicaciones cardiovasculares asociadas,
tales como infartos, anginas de pecho y accidentes
cerebrovasculares”, explica el doctor Francisco Chorro,
vicepresidente de la Sociedad Española de Cardiología
(SEC).
Desterrando mitos
Por lo general, siempre se ha relacionado el hecho de
ocupar un cargo profesional de responsabilidad, con un
mayor grado de estrés. Sin embargo, esto no es del todo
cierto, si tenemos en cuenta que el estrés está
directamente relacionado con una situación personal de
incertidumbre e inseguridad que puede no estar vinculada
a la actividad profesional. “Esta situación, unido al
grado de responsabilidad en el trabajo, puede hacer a
las personas más vulnerables ante el estrés”, matiza el
doctor Chorro.
Si esta situación no varía, y el paciente vive una
situación de estrés continuado, puede desembocar en la
aparición de arritmias y, en pacientes que las padecían
con anterioridad, aumentar su frecuencia. Tal y como
afirma el vicepresidente de la SEC, “en algunos casos se
trata de arritmias que no tienen repercusiones, pero en
otros casos pueden ser importantes, ya que pueden
favorecer la aparición de diversas complicaciones,
especialmente si existen antecedentes de cardiopatías”.
Modificar las situaciones que producen estrés, “si es
posible revitalizar las situaciones de la vida diaria y
adoptar hábitos de vida saludable son las mejores formas
de combatir el estrés”