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El hombre debe
ir al urólogo como la mujer al ginecólogo
Publicada en 15/09/2009
Cada año se diagnostican en España 14.400 nuevos casos de
este tipo de neoplasia que, además, provoca anualmente el
fallecimiento de 5.800 españoles.
Con motivo de la celebración del Día Europeo de la Salud
Prostática hoy martes, 15 de septiembre, el Círculo de
Braquiterapia Prostática (CBP) recuerda la importancia de
que los hombres mayores de 50 años se sometan a una revisión
urológica anual que permita la detección precoz del cáncer
de próstata. Es a partir de esa edad cuando se incrementa el
riesgo de padecer esta neoplasia, aunque si hay antecedentes
familiares, se recomienda iniciar este tipo de revisiones a
los 45 años.
Asignatura pendiente
Pero lo cierto es que el diagnóstico precoz es aún una
asignatura pendiente en nuestro país. Y es que actualmente
la mitad de los varones españoles de más de 50 años no acude
al urólogo para someterse a revisiones periódicas, tal y
como determina el reciente estudio “El conocimiento del
cáncer de próstata entre los hombres españoles”, realizado
por el CBP.
Los principales motivos alegados para no acudir al urólogo
son el desinterés (30%), el desconocimiento (11%) y el miedo
(4%). A pesar de ello, el 72% de los encuestados reconoce la
importancia del cáncer de próstata y que se trata del
segundo tipo de tumor que mayor índice de mortalidad provoca
entre los hombres españoles, después del de pulmón.
Ante esta situación se detecta la necesidad de que los
hombres españoles asuman la visita al urólogo en su rutina
de vida, del mismo modo que las mujeres acuden
periódicamente al ginecólogo. Las revisiones urológicas son
imprescindibles para diagnosticar algunos trastornos tan
graves como el cáncer de próstata, que con una detección
precoz y la aplicación del tratamiento adecuado, las
posibilidades de curación aumentan en un 85%, así como la
calidad de vida del paciente.
Braquiterapia prostática, una técnica poco agresiva para el
paciente
Si se siguen las recomendaciones médicas para detectar
precozmente el cáncer de próstata, no sólo aumentan
considerablemente las posibilidades de curación, sino
también la calidad de vida del paciente, ya que podrían
aplicarse tratamientos menos agresivos para combatirla, como
la braquiterapia.
Esta técnica consiste en la implantación de semillas
radioactivas de Iodo-125 directamente en el interior de la
próstata, lo que disminuye notablemente la posibilidad de
que la radiación alcance los órganos sanos adyacentes (recto
y vejiga).
Recientemente se ha demostrado que la braquiterapia es la
técnica más eficaz para lograr una mejor calidad de vida del
paciente, frente a otros procedimientos convencionales, como
la radioterapia y la prostatectomía. De hecho, se ha
determinado que la braquiterapia reduce en gran medida los
efectos secundarios habituales en los otros procedimientos,
tales como la impotencia y la incontinencia urinaria.
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