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SALUD BUCODENTAL. Mucho más que
dientes limpios
Publicada en 13/10/2009 fuente:consejos-e
No hay nada que, hasta el momento, haya sustituido a la
higiene dental diaria como la estrategia más eficaz para
lucir una sonrisa sana. Independientemente de otros
problemas que puedan afectar a la dentadura, la pauta
básica es siempre la limpieza, la cual no siempre se
realiza de la forma adecuada. Nunca es tarde para poner
en marcha las pautas básicas que deben regir nuestros
hábitos bucodentales.
Sarro, placa dental, gingivitis, caries, periodontitis...
los enemigos de la salud de nuestra boca en general y
nuestros dientes en particular están perfectamente
identificados. Y la forma de combatirlos, también.
Básicamente, todos los problemas dentales tienen su
origen en la acumulación de bacterias y restos
alimenticios (componentes principales de la placa
dental) que se adhieren firmemente a los dientes.
Con el paso del tiempo, si esta placa no se retira, se
empieza a mineralizar y se convierte en cálculo (sarro)
sobre el que, a su vez, se adhiere una nueva capa. Si
esta placa bacteriana no se elimina puede provocar
gingivitis (inflamación y sangrado de las encías) y
periodontitis. ¿Cómo frenar la acción “increscendo” de
estas acumulaciones? Pues de una forma tan sencilla como
cumplir a rajatabla con el consabido “hay que lavarse
los dientes tres veces al día, después de cada comida”.
Radiografía de una caries
La temida caries es, junto con el resfriado común, una
de las afecciones más comunes en todo el mundo. Se trata
de una enfermedad producida por microbios que se
alimentan de los restos alimenticios acumulados en
aquellas bocas en las que la higiene es deficiente. De
estos restos, los que más “daño” hacen son aquellos que
proceden de los hidratos de carbono (especialmente los
azúcares refinados), a partir de los cuales se producen
ácidos que desmineralizan los dientes y los convierten
en una “presa fácil” de microbios que degradan su
estructura y pueden llegar a destruirlos.
Sus síntomas van desde un cambio en la coloración del
diente al dolor agudo, pasando por el aumento de
sensibilidad ante bebidas o comidas frías o calientes y
mal aliento. Cuando está más avanzada puede producir
otros síntomas más severos como infección, sinusitis e
incluso la pérdida definitiva de la pieza dental.
El tratamiento depende del momento en que se encuentre
la caries: si se trata antes de que duela, lo más seguro
es que el daño causado en la pulpa sea leve o
inexistente, lo que permite salvar gran parte de la
estructura dental. Si está más avanzada, las pauta que
suelen ser seguir los dentistas es la siguiente: tras
anestesiar el diente, se retira el tejido descompuesto
con el torno o fresa y, después, coloca un material que
sirve como base de relleno: el empaste.
Fundamentalmente se utilizan dos tipos de empastes: el
de amalgama de plata y el de resina compuesta o
composite, de color blanco. Ambos son excelentes
materiales y tienen indicaciones concretas dependiendo
del tipo de caries, del tipo de diente y del resultado
estético que se quiera obtener.
Es importante saber que hay distintos tipos de caries,
ya que éstas se desarrollan de forma distinta según la
zona del diente en la que se produzcan:
- De superficie lisa: se inician como un punto blanco en
donde las bacterias disuelven el calcio del esmalte.
-De orificios y fisuras: muy frecuentes en la infancia
(aparecen alrededor de los 10 años), se forman en las
estrías de los molares y avanzan muy rápidamente.
-De raíz: se inician en la zona de la raíz dental, al
quedar ésta expuesta porque se despegan las encías.
-Las que se forman en el esmalte: se desarrollan
lentamente y son muy destructivas, ya que pueden llegar
hasta la pulpa dentaria, una zona situada en el interior
del diente con numerosos tejidos y vasos sanguíneos.
Las edades de la boca
• En la adolescencia: el proceso de sustitución de los
dientes de leche por los definitivos puede prolongarse
hasta los 12-13 años de edad. Cuando aparecen las muelas
del juicio, alrededor de los 18 años, el joven ya luce
la dentadura completa de 32 dientes definitivos. Es a
estas edades cuando algunos de los defectos de dentición
son más evidentes (apiñamientos y demás desigualdades),
de ahí que esta sea la etapa en la que es más frecuente
el uso de la ortodoncia.
• A los 20 años: la dentadura que se luce es la
definitiva. Las imperfecciones o problemas más
frecuentes son la presencia de espacios interdentales,
posibles desgastes de las estructuras, zonas en las que
existe una mayor debilidad de las estructuras
dentales.... Las modalidades de ortodoncia “para
mayores”, como la invisible, son una buena opción, así
como las carillas de porcelana.
• A los 30 años: suelen ser más evidentes las
consecuencias de determinados hábitos como el tabaquismo
y el abuso de sustancias como el café, el té y las
bebidas de cola; así como de la higiene deficiente y,
también, del paso del tiempo. Todo ello suele traducirse
en un tono amarillento (en ocasiones grisáceo) que se
puede solucionar muy bien con las técnicas de
blanqueamiento dental.
• A los 40 años: tal y como explica el doctor Agustín
Morillo, director de la Clínica Dental Rosales, de
Madrid, “algunos dientes adultos pueden mostrar el
típico patrón de desgaste, con un perfil recto de la
línea de los incisivos, lo que proporciona un aspecto
muy duro y envejecido. Una buena solución para mejorar
el aspecto es la técnica del contorneado dental”.
• A los 50 años: a los desgastes naturales producidos
por el paso del tiempo se une la acción de ciertas
alteraciones como el bruxismo (apretar los dientes), los
cambios de color y, también, la pérdida de colágeno
existente en las fibras que soportan los dientes, lo que
produce a su vez una pérdida de elasticidad que hace que
los dientes se desplacen de su ubicación habitual. En
estos casos, la mejor solución son los implantes
dentales.
• A los 60 años: tal vez el problema más típico a esta
edad sea la recesión de las encías, que suele estar
producida por la enfermedad de las estructuras de
soporte de los dientes. Como consecuencia de ello, parte
de la raíz dental, que normalmente no está expuesta,
queda al aire libre. Además de un aspecto antiestético
al sonreír, se produce una mayor sensibilidad frente a
las temperaturas extremas, por lo que la ingesta de
bebidas o alimentos muy fríos o muy calientes puede
llegar a resultar dolorosa. La tecnología láser de
última generación resulta muy eficaz en estos casos.
Periodontitis: más allá de una sonrisa mejorable
Se entiende por periodontitis la inflamación gingival
(de las encías) que se provoca la pérdida irreversible
de los tejidos de soporte del diente. La afectación de
estos tejidos hace que la encía, inflamada, se separe de
la raíz, del ligamento periodontal (que es el que sujeta
el diente al hueso) y del hueso de soporte, lo que hace
que el diente se mueva y favorece que se forme lo que se
conoce como “bolsa periodontal”, esto es, un espacio que
se forma entre la encía y el diente y que está
colonizado por placa bacteriana.
Cada vez son más las evidencias científicas que
relacionan la periodontitis con otras enfermedades:
-Enfermedades cardiovasculares: las investigaciones
realizadas al respecto han demostrado que las personas
con periodontitis tienen un 14 por ciento más riesgo de
padecer cardiopatía isquémica (esto es, la incapacidad
de las arterias del corazón para suministrar el oxígeno
necesario debido a una obstrucción). El estudio más
reciente, llevado a cabo por expertos del Instituto de
Biología Clínica Molecular, de la Universidad de Kiel,
en Alemania, ha dado un paso más en este sentido, al
confirmar que, además, existe una relación genética
entre la periodontitis y la enfermedad cardiaca. Según
los autores de esta investigación, teniendo en cuenta
esta evidencia, los pacientes con periodontitis deberían
tratar de reducir los factores de riesgo y adoptar
medidas de prevención precoz, y también instan a los
dentistas a tomarse en serio esta enfermedad y
diagnosticarla y tratarla lo antes posible.
-Diabetes: “Muchos diabéticos se esmeran en controlar su
dieta, hacer ejercicio y tomar su medicación de forma
exacta y se olvidan de cuidar correctamente sus dientes
y encías”, advierte el doctor Elías Casals, presidente
de la Sociedad Española de Epidemiología de la Salud ,
Farmacia , Psicología , Belleza, MedicamentosSalud
Pública Oral (SESPO). Y no es para menos, teniendo en
cuenta que estudios recientes han relacionado la
periodontitis con la diabetes, descubriendo que las
personas diabéticas tienen periodontitis más graves que
las que no padecen esta enfermedad. Está comprobado que
la inflamación producida por la periodontitis puede
empeorar la diabetes y sus consecuencias
cardiovasculares, aumentando así la mortalidad.
-Partos prematuros: el doctor Casals recomienda que
“antes de quedarse embarazada, cualquier mujer que desee
tener hijos sanos debería revisar bien su boca y, una
vez embarazada, tener una higiene bucal muy cuidadosa”.
La razón de esta advertencia es que las mujeres
embarazadas con periodontitis tienen de 2 a 7 veces más
riesgo de sufrir alguna complicación en la gestación,
como un parto prematuro, toxemia (presencia de toxinas
en sangre), diabetes gestacional, bajo peso del niño al
nacer e incluso pérdida del feto. Teniendo en cuenta que
el 70 por ciento de las embarazadas padece alguna forma
de gingivitis (debido a los cambios hormonales), la
vigilancia de la salud dental durante la gestación
adquiere una importancia extrema.
Cómo elegir el dentífrico ideal
Tal y como se expone en la Guía de Formación elaborada
por el doctor Elías Casals con motivo de la última
celebración del Mes de la Salud Bucodental (2008), Según
la modificación del Real Decreto
1599/1997
begin_of_the_skype_highlighting 1599/1997
end_of_the_skype_highlighting por el Real
Decreto 209/2005 para armonizar la legislación española
a la directiva europea 2003/15/CE, dentífrico en España
es la “sustancia o preparado que se aplica en la mucosa
bucal y/o en los dientes que, por sus indicaciones,
composición o forma de presentación no puede ser
considerado cosmético, tales como pastas dentífricas,
colutorios, blanqueantes dentales, chicles o comprimidos
para higiene bucal o productos hiperfluorados de uso
profesional o cualquier otro producto que pueda ser
calificado como tal”, y, como tal, deben ser autorizados
sanitariamente para su comercialización a través de la
Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.
Desde el punto de vista de la composición, la pasta o
gel dentífrico es una mezcla homogénea de sólidos en
agua que colabora en la limpieza dental y que
complementa la acción mecánica del cepillo. Contienen
principios activos con efectos terapéuticos. Según se
desee conseguir o potenciar uno u otro efecto hay que
buscar un dentífrico que incluya el ingrediente más
adecuado en su composición:
1. Dentífricos con flúor: es la sustancia más habitual,
y se utiliza para prevenir la caries, ayuda a disminuir
la sensibilidad dental y tiene efectos sobre la placa
bacteriana.
2. Dentífricos antiplaca: contienen principios activos
como la clorhexidina, el triclosán, la sanguinaria, la
hexetidina, el citrato de zinc, los aceites esenciales o
el lauril sulfato de sodio, los cuales tienen como
objetivo eliminar los microorganismos responsables de la
formación de la placa bacteriana.
3. Dentífricos para los dientes sensibles: incorporan
sustancias medicamentosas y están especialmente
indicados para el tratamiento de la sensibilidad
dentaria. Entre sus principios activos destacan el
nitrato de potasio, flúor, cloruro de estroncio, cloruro
potásico, oxalato férrico o floruro estañoso.
4. Dentífricos blanqueadores: incorporan en su
composición agentes abrasivos como el sílice, el fosfato
de dicalcio, el óxido de aluminio o el carbonato de
calcio. Más que cambiar el color del diente lo que hacen
estos productos es eliminar de forma más eficiente que
los dentífricos clásicos los depósitos y las manchas que
se encuentran en la superficie dental.
El cepillo: ¡qué haríamos sin él
Un dato significativo de lo que ocurre cuando no nos
lavamos a diario los dientes: está demostrado que las
personas que permiten la acumulación indiscriminada de
placa dental sin someterse a higiene oral durante 48
horas desarrollan una inflamación de las encías. Según
los expertos participantes en un reciente encuentro
sobre salud bucodental, organizado por Oral B, el
problema no es tanto la falta de higiene dental como que
la gran mayoría no sabemos cepillarnos los dientes
adecuadamente y, además, no dedicamos a ello el tiempo
suficiente (según las estadísticas realizadas al
respecto, en muchos casos, con 35 segundos nos damos por
satisfechos).
“Un correcto cepillado es la mejor prevención de las
enfermedades bucales”, señala Sol Archanco, presidenta
del Colegio Profesional de Higienistas de Madrid.
Según las recomendaciones de la Asociación Dental
Americana (ADA), el cepillo ideal es aquel que, en
primer lugar, resulta cómodo en la mano y cabe en la
boca. Hay que reemplazarlo cada tres o cuatro meses, o
antes si se deshilachn.
En cuanto al tipo de cepillo dental elegido, básicamente
hay dos categorías: manuales y mecánicos. Los más
utilizados son los primeros, de los que hay muchas
opciones entre las que elegir: según la dureza de las
cerdas (duro, medio, suave), con cabezal rígido o
flexible, con distintos diseños de las cerdas para
conseguir un efecto masajeador, de mayor limpieza
interdental, específicos para niños.... El dentista en
la consulta y el farmacéutico en la oficina de farmacia
pueden asesorar acerca del diseño más adecuado a cada
circunstancia.
Cepillos eléctricos: fuera mitos
Según los expertos de la ADA, no existen evidencias de
que los cepillos manuales sean más efectivos que los
eléctricos y viceversa. Sí que se recomienda el uso de
cepillos eléctricos a las personas que tienen algún
problema en el desempeño de las destrezas motoras como,
por ejemplo, aquellas que padecen artritis.
Los cepillos eléctricos de última generación incorporan
la tecnología más innovadora, como la 3D, lo que les
permite potenciar el cepillado y aunar al mismo tiempo
las funciones de limpieza, masaje o blanqueadora. Este
tipo de cepillos cuentan cada vez con más adeptos entre
la población. Sin embargo, hay una serie de ideas
erróneas muy extendidas en torno a ellos.
-Los cepillos eléctricos dan corriente. Falso. Este tipo
de cepillos se cargan mediante un cargador que es el que
recibe la electricidad y cuya base está totalmente
sellada. La pequeña batería recargable que el cepillo
lleva instalada está perfectamente aislada en el mango
de plástico.
-Su usas mucho el cepillo eléctrico se te va quitando el
esmalte. Falso. Está científicamente probado que los
cepillos eléctricos recargables son tan seguros como los
manuales, ya que el desgaste del esmalte es igual en
ambos a lo largo de los años. Además, algunos cepillos
eléctricos recargables poseen un sensor que detiene el
movimiento cuando se ejerce una presión excesiva y lo
reanuda cuando esta presión es la adecuada. Y no hay que
olvidar que con un cepillo manual la presión puede
llegar a ser hasta tres veces mayor que con uno
eléctrico.
En cuanto al manual de uso, es conveniente cambiar el
cabezal del cepillo cada dos meses (los filamentos
gastados pierden su eficacia y no eliminan la placa);
cepillarse al menos durante dos minutos, para eliminar
la placa en profundidad; y cepillar las encías igual que
los dientes, comenzando por el exterior, siguiendo con
el interior y finalizando con la superficie.
Niños y azúcar, mala relación
Las caries en la niñez temprana, conocidas también como
deterioro de los dientes de leche, se caracterizan por
problemas dentales graves en el comienzo de la vida. La
relación entre este problema y la elevada ingesta de
azúcar por parte de los más pequeños de la casa es
evidente, de ahí que los expertos estén buscando nuevas
alternativas que resulten menos perniciosas para la
salud bucodental infantil. Así, expertos de la
Universidad de Washington, en Seattle, han encontrado
evidencias de que un endulzante natural, el xilitol
podría ser efectivo en la prevención de la caries en los
dientes de leche en los niños, por lo que esta sustancia
se presenta como una buena alternativa.
Y es que los niños suponen el mayor grupo de riesgo de
presentar caries, ya que tienden a comer con más
frecuencia y todavía no dominan la técnica del cepillado
dental. Por eso es tan importante iniciarles cuanto
antes en el hábito de lavarse los dientes. Para ello, es
necesario facilitarles un cepillo de filamentos suaves
especial para los más pequeños y pasta con flúor o
dentífricos especiales para niños.
Seda dental: manual de uso
Teniendo en cuenta que los espacios que quedan entre los
dientes suponen el 40 por ciento de nuestra dentadura,
la limpieza de estas zonas interdentales resulta
imprescindible. La forma habitual de realizarla es
mediante el uso de la seda dental, lo que supone varias
ventajas para la salud bucodental: además de asegurar
una higiene bucal completa, proporciona un aliento más
fresco y mejora la salud y el aspecto de las encías.
Para un uso correcto, sigue las siguientes pautas:
-Toma aproximadamente 50 cm de seda dental y anúdala,
sin apretar, alrededor de ambos dedos corazón, anudando
más seda en un dedo que en el otro y dejando 5 cm de
seda entre ambos.
-Manteniendo la seda tirante con pulgares e índices,
deslízala suavemente entre los dientes, teniendo cuidado
de no dañar las encías.
-Curva la seda alrededor de cada diente formando una
“C”, y muévela despacio hacia arriba y hacia abajo por
los laterales de cada pieza dental, incluida la línea de
las encías. -Desenrolla otro trozo a medida que vas
pasando de un diente a otro.
-Tras la limpieza interdental es importante lavarse los
dientes durante dos minutos.
Colutorios: el mejor broche final
Fundamentalmente, los colutorios están indicados para
reforzar la acción del cepillado y la limpieza
interdental, ya que llegan a zonas de la boca de difícil
acceso. Se trata de soluciones acuosas o
hidroalcohólicas que contienen principios activos al
igual que ocurre con las pastas dentífricas. La oferta
es amplia, hay de distintos tipos y de varios sabores.
En cuanto a la composición, en el mercado se pueden
encontrar soluciones formuladas con floruro sódico
destinadas a uso diario o semanal, que pueden ser
utilizadas a partir de los seis años.
También hay otros colutorios que tienen como objetivo el
control de la placa bacteriana (colutorios antiplaca) o
la disminución de la inflamación gingival (antigingivitis),
que están formulados con clorhexidina, aceites
esenciales y otros principios antisépticos como el
triclosán, los compuestos de armonio cuaternario, el
delmopinol o la hexetidina. Hay evidencias científicas
de que la práctica habitual de los enjuagues con
colutorios puede desempeñar un papel fundamental en la
prevención y tratamiento de las enfermedades
periodontales, aunque nunca pueden sustituir al
cepillado.
Carillas de porcelana: lo que hay que saber
Muchos las definen como el mayor logro de la odontología
estética. Se trata de unas finas láminas de porcelana
que se fusionan a la superficie de los dientes para
cambiar su forma , color o posición. ¿El objetivo?
Mejorar el aspecto estético de la sonrisa. Los expertos
de la Clínica Rosales de Estética Dental, de Madrid, nos
resuelven las dudas más típicas que surgen en torno a
esta técnica:
-¿Para qué tipos de defectos dentales están indicadas?
Las indicaciones son muy amplias: dientes teñidos en los
que el blanqueamiento no resulta del todo satisfactorio;
en el caso de los dientes separados; la corrección de
dientes demasiado pequeños; corrección de la posición de
uno o varios dientes atrasados; dientes que han sido
sometidos a múltiples empastes antiestéticos; y en las
técnicas de rejuvenecimiento dental.
-¿Cómo se colocan? Hay que aplanar previamente la cara
anterior de los dientes, para lo que es necesario
aplicar un poco de anestesia local.
-¿Cuánto duran? Pueden permanecer en la boca durante
muchos años. Suelen tener que ser sustituidas al cabo de
unos 15 años a causa de los cambios que se producen en
las encías derivados de la edad y porque suelen
producirse pequeñas microfiltraciones que dan lugar a
cambios de color.
-¿Se puede comer de todo con ellas? Sí, aunque no
conviene morder alimentos excesivamente duros como
huesos, mariscos, hielo, caramelos duros, frutos secos
con cáscara.....
-¿Qué tipo de mantenimiento hay que seguir? Es
conveniente realizar una supervisión periódica que suele
hacerse coincidir con la visita anual al dentista para
la revisión y limpieza. Y, al igual que ocurre con todos
los dientes, una buena higiene diaria.
Un vistazo a las nuevas técnicas
BLANQUEAMIENTO. Actualmente es la técnica más popular
para mejorar el aspecto de la sonrisa y blanquear la
dentadura. Tras realizar una limpieza dental profunda,
se realiza una impresión de la dentadura del paciente a
partir de la cual se elaboran unos moldes de plástico
flexible ajustables a la boca, que se emplean durante
todo el tratamiento. Sobre ellos se aplica un gel que
puede contener dos sustancias: el peróxido de hidrógeno
y el peróxido de carbamida. Para potenciar la
penetración del gel se puede recurrir a una potente luz
que favorece la oxidación (en cuyo caso se necesitan
varias sesiones, cuyo número varía en función del
paciente) o el láser (se hace en una única sesión).
PUENTES Y CORONAS. Son dos tipos de prótesis estéticas
que se emplean para reforzar los dientes dañados o
reemplazar los ausentes. La corona se usa para cubrir o
enfundar un puente dañado y también para mejorar la
forma, el aspecto o la alineación de los ya existentes.
La función de los puentes es reemplazar uno o más
dientes, cubriendo el espacio, adhiriéndose con cemento
a los dientes naturales o a los implantes que rodean el
espacio vacío.
CONTORNEADO. Es una técnica que se basa en la aplicación
(totalmente indolora) de una turbina de alta velocidad
sobre el borde de los dientes para modificar su forma y
pulirlos. Está indicada para dar forma a los dientes
para modificar el perfil recto y, también, para los
apiñamientos en la dentadura inferior.
NUEVAS ORTODONCIAS. Hay varias opciones que se adaptan a
las distintas necesidades del paciente. La ortodoncia
fija consiste en la fijación de elementos de cerámica o
metal (brakets) que se pegan a cada diente mediante una
pasta hecha de resina y a los que después se enganchan
unos metales u otros materiales de nueva generación, con
la forma exacta de la dentadura que se quiere conseguir.
Cuando los brakets se colocan en la parte interior del
diente se habla de ortodoncia invisible. Otra opción es
la ortodoncia de quita y pon, basada en férulas
transparentes a medida que se coloca sin recurrir a los
brakets. El Invisalight combina la ortodoncia
convencional con el uso de gráficos informáticos en 3D,
para diseñar una dentadura personalizada en la que se
emplean alineadores transparentes que se van cambiando
aproximadamente cada dos semanas, hasta conseguir la
dentadura deseada.
MES DE LA SALUD BUCAL
Según una reciente encuesta, un 25% de la población
asegura que se cepilla los dientes solamente una vez al
día. Una dieta inadecuada, el tabaco y el alcohol y, una
deficiente higiene de la boca, son los principales
factores que provocan problemas bucodentales. Por tanto,
es fundamental la educación sanitaria a la población, y
con este objetivo la Vocalía Nacional de Dermofarmacia
del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, en
colaboración con Fluocaril, pone en marcha una nueva
edición de la campaña sanitaria “Mes de la Salud Bucal”,
que se desarrollará en las farmacias durante el mes de
octubre.
Bajo el lema “Mes de la salud bucal: Cuida de tu higiene
bucal… ¡y sonríele a la vida!”, farmacéuticos de todo el
país asesorarán a la población sobre hábitos correctos
para una adecuada higiene de la boca. Según una encuesta
realizada recientemente, uno de cada cuatro ciudadanos
pide consejo a su farmacéutico sobre productos para el
cuidado bucal. Los hombres afirman tener más claro lo
que buscan cuando van a la farmacia, mientras que el 31%
de las mujeres asegura dejarse asesorar por su
farmacéutico de confianza en materia de
salud bucal. En relación con los hábitos de higiene
bucal, uno de cada cuatro españoles asegura que se
cepilla los dientes sólo una vez al día, lo que respalda
la necesidad de seguir impulsado a través de las
oficinas de farmacia acciones de divulgación sanitaria
en esta materia.
Esta campaña, en la que participarán más de 3.100
farmacéuticos de todo el país, está destinada a reducir
la incidencia de enfermedades bucodentales combatiendo
los factores de riesgo.
Formación de los farmacéuticos
Junto con la faceta de esta campaña dirigida a mejorar
los hábitos de la población, esta iniciativa pretende
también favorecer la formación de los farmacéuticos.
Para ello se ha editado un manual que ha sido
distribuido a los farmacéuticos, y se ha desarrollado
una videoconferencia formativa, el pasado 8 de octubre
de 2009, en la que participaron farmacéuticos a través
de los Colegios Oficiales de Farmacéuticos.
DECÁLOGO DE LA SALUD BUCAL
1. Más vale prevenir que curar. Una buena higiene bucal
es la mejor forma de prevenir la aparición de
enfermedades periodontales.
2. Cepíllate cuidadosamente los dientes después de cada
comida, durante al menos dos minutos cada vez. Acuérdate
de todas las caras del diente y sigue un orden fijo. No
te olvides de la lengua y las encías.
3. Utiliza un cepillo de filamentos firmes y suaves,
pasta con flúor, hilo dental y colutorios.
4. Es muy importante limpiar los espacios entre los
dientes a diario, ya que suponen hasta el 40% de la
superficie de los dientes.
5. Cambia tu cepillo cada 3 meses, o el cabezal, si eres
usuario de cepillos eléctricos.
6. No fumes.
7. No abuses de los alimentos dulces y evita los
refrescos carbonatados. Muchos contienen ácidos que
pueden dañar el esmalte dental.
8. Acude a tu dentista 2 veces al año: una visita para
una revisión y otra para una limpieza de boca
profesional. Los niños deben realizar su primera visita
al dentista alrededor de los 3 años, cuando hayan salido
todos los dientes de leche.
9. Pregunta a tu farmacéutico qué productos te pueden
ayudar a mantener tu boca sana.
10. Durante el embarazo existe mayor riesgo de caries y
enfermedades gingivales. Si estás embarazada o piensas
quedarte embarazada, cuida tu boca y acude a tu
dentista.
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